Luis Ganso ,del CNLN, en el IRONMAN de Austria

Éste último domingo Luis Ganso Erranz, miembro y responsable de Sección de Triatlón del CNLN, más conocido como Irongans, disputó el Ironman de Austria.

Prueba compuesta por 3,8 km a nado, 180 km de ciclismo y 42 km de carrera a pie, dícese de una de las pruebas más duras al día de hoy, no sólo por la cantidad de horas que lleva culminarla, sino por la dificultad de trabajar diferentes grupos musculares en las 3 secciones mencionadas.

Como es su costumbre, Luis, se dedica día a día paciente y constantemente a la preparación de éste tipo de pruebas, compartiendolas a sus joviales 45 años, con su hijo y futuro triatleta Alejandro Ganso.

Unos 3000 trialtetas de todo el mundo y de todas las edades tomaron la salida con un único objetivo…”llegar”.

La primera sección, que es la natación comenzó con total tranquilidad en un agua muy limpia que hasta incluso se podía beber, fueron 3000 metros en los que Luis sorprendido por no haber recibido, ( ni dado jeje!!), algún golpe…miraba su reloj, el cual diagnosticaba unos 51 minutos desestresantes, los siguientes 800 metros fueron un calvario, ya que se reducía el ancho de la prueba por la entrada al canal, un embudo que Luis tardó 21 minutos en superar.

Ya en la 1ª Transición a punto de iniciar el ciclismo, unas amenzantes nubes atemorizan a los participantes. Y la amenza se hace realidad, lluvia, lluvia, lluvia y más lluvia, aquí es donde Luis recuerda los consejos de nuestro entrenador de natación Carlos García Cuenca, y no consejos de cómo nadar, sino de cómo llevar la bici cuando hay un diluvio. Cortinas de agua dificultaban tanto el trayecto, que prácticamente todo el descenso a pleno freno, no superaba los 30 km/h. Caídas, más caídas, las familias que vivían por donde el recorrido en desdenso, colocaban colchones en las paredes para que los infortuitos dañaran “solamente” la bicicleta, avituallamientos “self-service”…ya que de tanta lluvia los voluntarios dejaron de serlo. Momentos difíciles, potenciados por los mecanismos de la bicicleta que no respondían, Luis que no veía, ni con gafas y ni sin ellas.

Termina la 2ªsección, colocarse las zapatillas, gorra, hidratarse, comer algún gel y a correr…solamente 42 kilómetros, una maratón…al menos con lluvia piensa Luis…hasta que como por arte de magia y siendo la excepción a la frase…”el sabio sabe más por viejo que por diablo”…SALE EL SOL, un disco radiante inmolando a Lucifer, que acompaña a los corredores hasta el final de la prueba.

Como es su costumbre Luis realiza una excelente y consciente maratón, de menos a más y respetando su “motor”, sin exigirlo se deja llevar por él, a ritmo de sus latidos llega a la meta tras 12hs22´22´´, a ritmo de sus latidos…que le dan la fuerza para poner en lo alto la bandera española, a ritmo de sus latidos...que impregnan a Luis su cara de emoción.

A ritmo de sus latidos, vive la vida Luis…con todo su corazón.

A ritmo de sus latidos…gracias Luis por ésta emoción.

Tus compañeros y amigos del CNLN