¿Por qué a tí, Carlos?


    Hola Carlos, ¿sabes una cosa?, lo bueno del camino de la vida es conocer a gente como tú, siempre alegre, siempre sonriendo, siempre con una conversación preparada para cualquier tema, siempre con un buen consejo que dar al que te pregunta algo, siempre ayudando y colaborando en todo lo que haga falta, y además, todo esto haciendo lo que más nos gusta, practicando deporte, sea el que sea, y a la hora que sea. O nadando a medio día con tu reproductor acuático, o saliendo en bici con la locura del triatlón con tus amigos Alex, Mario, Manolo, etc. O ya últimamente saliendo a correr con tu grupo de las cabras con los que tan buenos ratos has pasado.

    Es un regalo compartir eso que tanto nos gusta y apasiona con gente tan humilde como tú, que le gusta enfrentarse a todo, siempre con cabeza y desde el respeto, para no hacer locuras, e ir poco a poco en esta droga del deporte que tanto nos engancha.


    Seguro que no te has dado cuenta, porque tenías cosas mucho más importantes de las que preocuparte, pero nos has dado una lección tremenda a todos, nos has contagiado tus ganas de vivir, toda tu fuerza y valentía, y que no hay que rendirse jamás. Me quito el sombrero amigo.

    Te aseguro, que para toda la gente de tu club, ha sido un verdadero lujo haberte conocido.

 

 

¿Por qué pasan estas desgracias a gente tan buena, sana y deportista como tú?.

    No acabo de creer que esto haya terminado así. Con las ganas que mostrabas y con todos los planes que tenías sobre tu rehabilitación, a pesar de las recaídas. Ya tenías pensadas algunas carreras para el 2015, entre ellas la media maratón de Benidorm, que planeamos correr juntos. Era nuestro reto y una manera de motivarte, aún más si cabía, ¿te acuerdas?.

 

 

    Era de admirar la entereza que mostrabais, tú, Rosa tu mujer, y tus queridas hijas. Cada vez que paseábamos por la playa, me dabas tú a mí más ánimos y energía positiva, de lo que te daba yo a tí. Cada vez que te dejaba me volvía a casa más convencido de tu victoria, incluso hablábamos con una cerveza en la mano sobre montar una fiesta con todos los amigos de tu querido club cuando te recuperaras para celebrarlo por todo lo alto.

 

 

¿Por qué no hemos podido ni despedirnos de tí?.

 

 

    Llevaba una semana pensando que tenía que enviarte un mensaje para quedar el Sábado que viene, pero mira tú mi egoísmo que siempre me decía, "más tarde", o, "mañana"...y me he quedado sin verte una vez más y sin disfrutar de nuestros paseos y de la cerveza que siempre te empeñabas en pagar. Quería que me contaras una vez más tus avances y yo informarte de lo que pasaba con tu club, y lo que le pasaba a tus amigos, ya que me preguntabas por todos y cada uno de ellos.

 

 

¿Por qué ha terminado así con lo animado y bien que se te veía?.

    También tenía muchas ganas de ver tus avances con la nueva silla eléctrica, ya que el primer día montamos un buen lío en el bar tirando una mesa y moviendo las sillas. No nos aclarábamos, y tuviste que llamar a tu mujer para que nos ayudara, ¿te acuerdas? :) .

 

    También quería volver a escuchar que ya tenías planeado coger el tren para ir a ver al gran Micky al Fiesta Park para que te preparara bien y así poder correr el año que viene. Incluso habías pensando en comprarte más adelante una bici de montaña para ir a Benidorm, ya que tiene las ruedas más grandes que una de carretera, y eso te venía mejor para tu delicado equilibrio.

 

¿Por qué te has tenido que marchar tan rápido, Carlos?.

    Todos los amigos de tu club nos hemos quedado muy tristes, ¿sabes?. No lo esperábamos para nada. Nos has dejado una huella enorme, nunca te olvidaremos y siempre te tendremos muy presente. Ya sabes que no paramos quietos, y ya estamos pensando en la mejor forma de recordarte. Ojalá lo veas estés donde estés.


    Bueno Carlos, nos despedimos ya de tí. Quiero que sepas que te queremos mucho y que nunca te olvidaremos.

    Un saludo amigo.